Existen muchos tipos de purificadores de aire que prometen retener las partículas de los espacios y eliminar elementos contaminantes y bacterias, pero la realidad es que pocos ejecutan estás funciones.

A la hora de adquirir un purificador es importante que revises un factor muy importante para garantizar su efectividad ¿Cuenta con filtro HEPA, tipo HEPA o HEPA con grado médico?

Si el purificador cuenta con filtro HEPA, tendrá la capacidad de retención del filtro que integre el purificador de aire, esto es fundamental porque determina la calidad del aire que saldrá en los espacios donde lo coloques. En este sentido, la recomendación es buscar modelos que dispongan de filtros HEPA (del inglés High Efficiency Particulate Air​) y no “de tipo HEPA”.

HEPA es un estándar definido y desarrollado por el Departamento de Energía de los Estados Unidos durante la década de 1940 como parte de sus esfuerzos para contener la propagación de partículas y la contaminación resultante de las pruebas nucleares. Desde entonces, esta norma se ha trasladado al mercado y se ha convertido en algo común para los purificadores de aire y demás dispositivos que hacen un tratamiento del aire.

Para cumplir con el estándar HEPA, el filtro debe eliminar el 99,97% o más de todas las partículas de 0,3 micras (micrómetros) de diámetro.

El estándar HEPA atrapa partículas muy pequeñas, muchas de las cuales son invisibles para el ojo humano y dañinas para la salud; tales como bioaerosoles (bacterias, virus, moho, hongos), COV (emanaciones, pesticidas, productos químicos) y Partículas (polvo, piel muerta, fibras, pelos de animales y cabellos).

Es importante que sepas que en el caso de que un purificador no cuente con un filtro HEPA o tenga la leyenda solamente “tipo HEPA”, tendrá una menor calidad y será incapaz de eliminar el 99.97% de las partículas, que con un filtro con HEPA sí lo lograría.

Estos filtros son menos densos y por lo tanto incapaces de atrapar bioaerosoles, virus y partículas más pequeñas y dañinas.

Es como si tuvieras que elegir entre un queso 100% de leche y un tipo queso, Que gran diferencia, ¿Cierto? Aunque de vista parecieran iguales, su sabor es totalmente distinto, así como sus nutrientes; lo mismo pasa con el filtro HEPA a un “tipo HEPA”.

Ahora hablemos de los purificadores con filtro HEPA pero con Grado Médico. Estos además del estándar anterior cuentan con HEPA H13-H14 que están dentro del nivel más alto de HEPA y se consideran calidad de grado médico. Mientras que los filtros H10-H12 solo atrapan el 85-99,5% de todas las partículas de 0,1 micras de diámetro, HEPA H13 y H14 atrapan el 99,95% y el 99,995% de estas partículas, respectivamente. Los filtros HEPA de grado médico se utilizan comúnmente en la fabricación farmacéutica y salas de control electrónico porque tienen una mayor tasa de retención de partículas. Esto significa que los filtros HEPA de grado médico son más eficientes en la eliminación de toxinas dañinas del medio ambiente. La red de fibras que componen estos filtros es aún más densa y por lo tanto atrapa las partículas más pequeñas a una velocidad más alta.

HEPA debe ser el estándar mínimo que utilices en tus espacios y para que el aire garantice mayor limpieza y tranquilidad, se requiere un filtro de mayor densidad: HEPA de grado médico (HEPA H13-H14).

Ahora que ya sabes la diferencia en filtro tipo HEPA, filtro HEPA, y filtro HEPA con grado médico, cerciórate que hagas una buena elección a la hora de adquirir tu purificador para que garantices tu seguridad y salud.

Los Purificadores de aire Carico cuentan con una de las múltiples etapas del HEPA H14 con Grado Médico, y tienen la capacidad de eliminar el 99.995% de partículas hasta 0.1 micrones; tales como bacterias, virus, esporas de moho, COV y todo tipo de partículas. Además de que está protegido por prefiltros y un filtro antimicrobiano que permite que el HEPA pueda durar sin necesidad de reemplazarlo hasta 18 meses.

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